Entre los familiares que arañan las ruinas se desplaza un grupo de 18 rescatistas voluntarios. Llegaron el miércoles 1 de julio desde el estado Mérida para sumarse a las labores en el complejo OPP27 de la Gran Misión Vivienda. Aunque la mayoría de los cuerpos que han localizado están sin vida, el equipo no pierde la esperanza de hallar un milagro entre la inmensidad de los escombros.

“Hemos estado enfocados puramente en la extracción de cuerpos. No ha sido fácil porque las condiciones del terreno son sumamente complicadas. En este trabajo hay que tener pudor, tratar de recuperar esos cadáveres con la mayor dignidad posible para que sus familias puedan, al menos, despedirse de ellos”, relató un rescatista de 21 años, miembro de la organización Domingo Peña.
Mientras el voluntariado civil y los familiares continúan arañando las estructuras caídas con herramientas domésticas, las cifras oficiales señalan que más de 2 mil personas han muerto por la tragedia. Hasta la 1:55 de la tarde de este jueves, un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) confirmó a Efecto Cocuyo que desde la mañana el organismo ha contabilizado la recuperación de diez cadáveres entre los escombros de los urbanismos de Caribe.