Venezuela continúa ocupando el último lugar en ingresos laborales de la región, con un salario mínimo estimado entre US$3 y US$5 mensuales, de acuerdo con un informe de Bloomberg Línea. Esta cifra la coloca muy por debajo del resto de países latinoamericanos y evidencia una profunda brecha económica.
El reporte señala que países como Costa Rica (US$751), Uruguay (US$648), Panamá (US$637), Chile (US$597) y México (US$533) mantienen los salarios mínimos más altos de la región, reflejando mayores niveles de productividad y estabilidad económica.
Aunque en varios países de América Latina se han aplicado aumentos salariales durante 2026 para recuperar poder adquisitivo, especialistas advierten que estas mejoras no siempre se trasladan al salario real del sector privado formal. En el caso venezolano, la situación sigue siendo crítica debido a la baja productividad, la alta informalidad y la pérdida sostenida del valor del ingreso.