Florida, EE.UU. — Kathleen Thomas, una mujer de 36 años nacida sin la parte inferior de su brazo derecho, habló públicamente sobre el incidente con un agente policial de Florida que se volvió viral en redes sociales luego de recibir una multa por supuestamente usar un teléfono celular con una mano que no tiene.
El hecho ocurrió en febrero en Lake Worth, Florida, cuando Thomas fue detenida por un oficial de la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach. Según el agente, ella sostenía su teléfono móvil con la mano derecha mientras conducía. Sin embargo, tras detener el vehículo, Thomas le mostró que su brazo derecho termina a la altura del codo.
“Al principio pensé que sería algo gracioso, por eso me reí”, declaró Thomas a CBS News. “Pero rápidamente quedó claro, por la forma en que él reaccionó, que no iba a terminar así”.
A pesar de la evidente imposibilidad física de sostener el teléfono con su mano derecha, el agente decidió emitir igualmente la multa. La situación escaló cuando el oficial le pidió que jurara “con la mano en Dios” que no estaba utilizando el dispositivo móvil. Thomas levantó su brazo derecho, pero el agente le indicó que debía levantar la mano izquierda.
“Él no consideró suficiente la mano que Dios me dio, lo cual es bastante irónico”, comentó Thomas. “Cuando vi después las imágenes de la cámara corporal, me di cuenta de lo incómoda que realmente me sentí”.
El video del procedimiento policial fue compartido por Thomas en redes sociales y rápidamente acumuló millones de visualizaciones, además de miles de nuevos seguidores en Instagram y TikTok.
Thomas tenía previsto comparecer ante un tribunal para impugnar la multa, pero días antes de la audiencia el propio agente solicitó que el caso fuera desestimado.
“Creo que se dio cuenta, ya fuera por las redes sociales o por reflexión personal, de que quizá no manejó bien la situación”, expresó Thomas. “Agradecí que decidiera no continuar el caso en la corte”.
Por su parte, la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach informó en un comunicado que el agente realizó la detención “basándose en su observación visual en el momento del incidente”. La institución añadió que la multa fue retirada tras revisar las leyes estatales y detectar “falta de claridad” en el sistema utilizado para registrar infracciones.
Aunque el caso fue cerrado, Thomas afirmó que el proceso tuvo un fuerte impacto emocional y administrativo. También explicó que obtener las grabaciones de la cámara corporal fue complicado y que tuvo que participar previamente en audiencias virtuales.
Aun así, espera que la experiencia sirva para generar mayor conciencia sobre las personas con diferencias en las extremidades.
“Nací así y nunca va a cambiar. Nunca va a sostener un teléfono”, afirmó. “Quiero que la gente entienda que las diferencias físicas son normales. Las personas que se ven distintas también son normales”.
Thomas aclaró que no cree que el agente actuara con mala intención, pero sí considera que faltó preparación para manejar una situación de este tipo.
“Me gustaría preguntarle qué estaba pensando y cómo llegamos a este punto”, señaló. “También espero que pueda reflexionar sobre qué es apropiado y qué no al tratar con alguien con una diferencia física”.
Finalmente, Thomas destacó que, pese al mal momento, ambas partes pudieron retirarse sin daños físicos.
“Los dos salimos bien de esa interacción. Nadie resultó herido, salvo quizá emocionalmente”, concluyó.