Los terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio habrían causado daños físicos directos por unos 19.600 millones de dólares, según una evaluación del Grupo Banco Mundial.
El informe señala que casi la mitad de los daños (47%) corresponde a viviendas, mientras que el 27% afecta a infraestructuras y el 26% a edificios no residenciales. Los estados más impactados fueron La Guaira y el Distrito Capital, que concentran aproximadamente la mitad de las pérdidas registradas.
La evaluación advierte que la velocidad de la reconstrucción será clave para la recuperación económica y social del país. Si las inversiones públicas y privadas se destinan rápidamente a la reconstrucción, el impacto del desastre podría reducirse considerablemente. En cambio, una recuperación lenta podría prolongarse durante más de una década y afectar el crecimiento económico.
El Banco Mundial destacó que la reconstrucción debe prestar especial atención a los hogares más vulnerables, incluidos aquellos encabezados por mujeres, personas mayores, personas con discapacidad y familias de bajos ingresos. También subrayó la importancia de restablecer servicios esenciales como agua y electricidad para evitar que se agraven las desigualdades sociales.
Los siete estados más afectados albergan a cerca de 11,5 millones de personas, equivalentes al 40% de la población venezolana, y concentran una parte importante de la infraestructura y las edificaciones expuestas al riesgo.
Según el organismo, esta evaluación servirá como base para orientar las prioridades de recuperación y reconstrucción en los próximos meses.