La selección de fútbol de España se consagró campeona del mundo este domingo por segunda vez en su historia, tras derrotar 1-0 a la escuadra de Argentina en la prórroga de la gran final de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El encuentro decisivo, celebrado sobre el césped del MetLife Stadium de Nueva York-Nueva Jersey,se mantuvo empatado sin anotaciones durante los 90 minutos reglamentarios debido al orden táctico implementado por ambos planteles, pero con una España que dominaba las acciones y un gol que no llegaba, en varias ocasiones por oportunas atajadas del Dibu Martínez.
La paridad absoluta se rompió en el segundo tiempo suplementario, cuando el delantero Ferrán Torres conectó un certero disparo tras una asistencia de cabeza de Nico Williams, una histórica anotación con la que el atacante de Foios emuló la mítica hazaña conseguida por Andrés Iniesta en Sudáfrica 2010 ante Países Bajos.
El desarrollo del compromiso estuvo marcado por el control de la posesión del balón por parte del conjunto dirigido por Luis de la Fuente, registrando un 66% de dominio frente al bloque bajo planteado por Lionel Scaloni.
La escuadra albiceleste sufrió un impacto estructural determinante al minuto 94, cuando el mediocampista Enzo Fernández recibió su segunda tarjeta amarilla tras cometer una dura infracción sobre Pau Cubarsí. La inferioridad numérica obligó al combinado sudamericano a replegar sus líneas defensivas en su propio campo, resistiendo los constantes ataques generados por las bandas de Lamine Yamal y Pedri.
El guardameta Unai Simón intervino con firmeza en los últimos pasajes para asegurar la victoria definitiva del torneo, ante una Argentina que intentó revivir la remontada sin la energía ni la garra de partidos anteriores.
El trámite del enfrentamiento evidenció la marcada superioridad del conjunto europeo, que acumuló un total de 13 disparos con dirección al arco rival, mientras que la ofensiva argentina concluyó los 90 minutos reglamentarios sin remates directos.
A pesar del volumen ofensivo de España, el arquero Emiliano Martínez sostuvo temporalmente a la Albiceleste al establecer un récord de ocho paradas claves en una final mundialista. En el plano de las incidencias médicas, el defensor Lisandro Martínez debió abandonar el terreno por lesión en la primera mitad, siendo reemplazado por el experimentado zaguero Nicolás Otamendi./EFE