El reporte del Observatorio de la seccional capitalina evidencia un aumento sostenido de la censura, detenciones arbitrarias y la persecución contra los trabajadores de la comunicación en Venezuela.

Caracas, 7 de agosto de 2026 (Prensa CNP DC). — El Colegio Nacional de Periodistas (CNP), seccional Distrito Capital, Caracas, alertó sobre el sistemático deterioro de las garantías para el libre ejercicio del periodismo en el país. Tras la sistematización de las violaciones a la libertad de expresión entre el 1 de enero y el 31 de julio de 2026, el Observatorio de Seguimiento de Agresiones contabilizó un total de 134 ataques contra comunicadores y medios de comunicación.
El reporte destaca la consolidación de un patrón de acoso institucional y policial orientado a frenar la cobertura informativa, acentuado durante coyunturas de gran interés público nacional, como las coberturas tras los sismos registrados en junio.
Edgar Cárdenas, secretario general del CNP Caracas, advirtió que el periodismo venezolano opera bajo un régimen de censura estructural y un marco legal punitivo enfocado en criminalizar la labor informativa.
«El ejercicio periodístico en Venezuela está bajo constante amenaza. Se insiste en normas y medidas coercitivas forzadas buscando amedrentar, incitar a la autocensura y judicializar la labor de quienes reportan la realidad», enfatizó Cárdenas.
Balance de Agresiones a la Prensa (Enero – Julio 2026)
Intimidación 24
Impedimento de cobertura 23
Detenciones arbitrarias 23
Deportación de corresponsales extranjeros 15
Ataques directos, 13
Borrado de material periodístico, 12
Hostigamiento, 12
Amenazas, 6
Cierre de emisoras de radio, 4
Decomiso de credencial, 1
Intento de robo de equipos, 1
TOTAL DE AGRESIONES 134
Censura acentuada durante contingencias y eventos públicos
El monitoreo gremial del mes de junio evidenció 16 nuevas agresiones, de las cuales 9 ocurrieron durante la cobertura posterior a los eventos telúricos.
Entre los hechos documentados destacan los impedimentos de cobertura por parte de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) a periodistas en Altamira, así como episodios de hostigamiento y amedrentamiento de cuerpos de seguridad y civiles hacia equipos de televisión nacional y reporteros independientes en el área metropolitana y La Guaira.
A ello se suman detenciones arbitrarias como las registradas en las inmediaciones del Helicoide (afectando a comunicadores como Maryorin Méndez, Miguel Gutiérrez y Leonardo Fernández), además de discursos de descalificación pública e intimidación emitidos por voceros del Estado contra el periodismo digital, medios de comunicación y reporteros de trayectoria.
Durante el mes de julio se registraron 21 casos (1 impedimento de cobertura, 1 detención arbitraria, intimidación 14, hostigamiento 1 y 4 amenazas)
Indefensión jurídica y resistencia gremial
Cárdenas reafirmó la preocupación institucional por la situación de vulnerabilidad de seis comunicadores excarcelados que continúan sometidos a medidas cautelares restrictivas, lo que cercena su pleno ejercicio profesional y libertad personal.
«A pesar del amedrentamiento y las restricciones, el CNP Caracas reitera su compromiso inquebrantable con la defensa de la verdad y los derechos humanos. Informar no es un delito; es una garantía fundamental para la ciudadanía», concluyó el dirigente gremial.