Miami, 19 de mayo de 2026. — La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida prepara una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate ocurrido el 24 de febrero de 1996, donde murieron cuatro personas.
La principal prueba del caso es una grabación atribuida a Raúl Castro, entonces ministro de Defensa de Cuba, en la que reconoce haber dado la orden de atacar las aeronaves.
Entre las declaraciones más relevantes incluidas en el audio destacan:
“Bueno, túmbenlos en el mar cuando se aparezcan; y no consulten los que tienen las facultades”.
“Yo decía que traten de tumbarlos arriba del territorio, pero ellos entraban en La Habana y se iban”.
“Claro, con un cohetazo de esos, avión-avión, lo que viene para abajo es una bola de fuego”.
Las avionetas Cessna C-337 pertenecían a Hermanos al Rescate, organización dedicada a labores humanitarias y rescate de balseros cubanos en el Estrecho de Florida. Según investigaciones estadounidenses, las aeronaves fueron derribadas por cazas MiG cubanos en aguas internacionales.
Las víctimas fueron Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales.
Arnaldo Iglesias, sobreviviente del hecho, declaró:
“Quisiera el pleno reconocimiento de la verdad. Que quede establecido que cuatro hombres fueron asesinados por una dictadura durante una misión humanitaria”.
El periodista Wilfredo Cancio, quien obtuvo y verificó la grabación en 2006, aseguró:
“Lo que cambia esa grabación es que ya hay una prueba de voz de Raúl Castro asumiendo la total responsabilidad”.
Asimismo, calificó el posible proceso judicial como:
“Un acto de justicia histórica”.
En 1996, el fallecido exmandatario Fidel Castro también asumió públicamente responsabilidad política sobre el incidente al afirmar:
“Tenían la orden general de no permitírselo… Actuaron con plena conciencia de que estaban cumpliendo la orden… Asumo la responsabilidad de ello”.
Sin embargo, la grabación filtrada posteriormente atribuye directamente a Raúl Castro la orden operacional del derribo.
Familiares de las víctimas y miembros del exilio cubano consideran que la posible acusación representa un paso importante hacia el reconocimiento de responsabilidades y la justicia histórica.
Fuente: EL PAÍS