Trabajadores jubilados y pensionados del sector telefónico, agrupados en la Asociación de Jubilados y Pensionados Telefónicos de Mérida y en la Federación Nacional, realizaron un contundente plantón este jueves en rechazo a las pensiones de hambre, la devaluación de los bonos complementarios y la crisis en la atención médica para quienes trabajaron por décadas en una de las empresas más sólidas del país.
Vladimir Vivas, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados Telefónicos de Mérida manifestó que la masa trabajadora de esta empresa se encuentra una vez más en las calles de Mérida de forma pacífica exigiendo salarios justos y denunció que «este mes las quincenas han sido pagadas por montos de 270 bolívares qué no alcanza ni para las pastilla, mucho menos para una harina para las arepas».
El jubilado cuestionó qué — ¿cómo es posible subsistir con dicha cantidad de 270 Bs?—.
Asimismo, el dirigente gremial exigió el cumplimiento real del bono complementario universal acordado en 200 dólares frente a los pagos fraccionados actuales.
Durante la protesta también denunciaron retrasos de hasta seis meses en la cancelación de reembolsos médicos, según manifestó que —cuyo plazo normativo es de menos de dos meses—, la interrupción de tratamientos prolongados desde hace siete y ocho meses, y un déficit crítico de especialistas en la unidad médica de La Peribeca, donde actualmente solo cuentan con un internista, una ginecóloga y un psicólogo, careciendo de cardiólogos, urólogos, neumólogos, oftalmólogos y gastroenterólogos, para la atención integrar y especializada de los adultos mayores, jubilados y pensionados de la estatal telefónica.
Finalmente, los jubilados exigieron el respeto irrestricto a lo suscrito a nivel nacional y advirtieron que se mantendrán en pie de lucha hasta obtener respuestas favorables en beneficio de los afectados. JQ, CNP 23951