José Breijo, un preso político con nacionalidad venezolana y uruguaya, logró este miércoles recuperar su casa, en el noreste de Caracas, pero sin ningún tipo de mobiliario, luego de haber denunciado que un funcionario policial, involucrado en su detención hace más de dos años, invadiera su hogar.
Breijo, de 73 años y quien recibió arresto domiciliario, relató a EFE que a la medianoche de este miércoles un hombre «distinguido» llegó a su edificio mientras él dormía en el pasillo común para entregarle las llaves de su apartamento.
«Me apartó eso que estaba acá (una cama donada por sus vecinos) y me dijo ‘mira, compañero, las soluciones para estas cuestiones son radicales, tome la llave, este es su apartamento», explicó este septuagenario, quien fue detenido en 2023 luego de tomar una fotografía a una bandera con inscripciones árabes.
Por este hecho, el venezolano-uruguayo estuvo detenido en varias cárceles, la última de ellas Tocuyito, en el estado Carabobo (norte), a 176 kilómetros de Caracas, hasta hace tres días cuando fue excarcelado.
Desde la medianoche, Breijo duerme dentro de su apartamento, donde debe cumplir una pena de arresto domiciliario; sin embargo, ahora el siguiente paso sera amueblar nuevamente su casa, luego de que se llevaran hasta su ropa.
En la vivienda solo hay una mesa, un mueble, una nevera, todas pertenecientes al funcionario policial que invadió su hogar, y la cama donada por sus vecinos.
Y aunque logró solventar la situación de su casa, Breijo tiene por delante otro duro proceso, recuperar salud, ya que debe tratarse un edema pulmonar que le ha causado hinchazón en las piernas.
A raíz de su situación, una vecina lo ayuda a limpiar las vendas que usa en sus piernas.