El gobierno de Donald Trump envió un avión oficial a Cuba para traer de regreso a un niño de 10 años involucrado en una disputa de custodia entre sus madres.
El caso comenzó cuando el menor no fue devuelto a su madre biológica en Utah tras un viaje. La otra madre, Rose Inessa-Ethington (mujer transgénero), se lo llevó sin autorización junto a su pareja. Primero viajaron a Canadá, luego a México y finalmente a Cuba, donde fueron localizadas por las autoridades.
Familiares alertaron a la policía por temor a que el niño fuera sometido a un tratamiento o cirugía de afirmación de género, aunque las autoridades aclararon que no hay pruebas de que eso estuviera planeado. Además, ese tipo de cirugías no se realizan en menores en Cuba.
Un juez ordenó el regreso del menor, y posteriormente las autoridades cubanas detuvieron a las dos mujeres, quienes fueron enviadas a Estados Unidos en un avión del gobierno. Ahora enfrentan cargos por secuestro internacional de menores.
El niño ya fue devuelto a su madre biológica. Mientras tanto, el caso ocurre en medio de un debate político en Estados Unidos sobre la atención médica relacionada con la identidad de género en menores, tema en el que la administración de Trump ha tomado una postura restrictiva.