WASHINGTON (AP) — Un hombre fue acusado formalmente de intento de asesinato del presidente Donald Trump tras irrumpir armado en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, en un violento incidente que desató el pánico entre cientos de asistentes y obligó a interrumpir abruptamente uno de los eventos más exclusivos de Washington.
El acusado, identificado como Cole Tomas Allen, compareció ante un tribunal federal este lunes, donde enfrentó cargos relacionados con el ataque ocurrido el pasado sábado. Testigos describieron escenas de caos absoluto: detonaciones dentro del salón, invitados gritando y lanzándose al suelo, mientras el presidente era evacuado de emergencia por el servicio secreto apenas segundos después de los primeros disparos.
El tribunal ordenó que Allen permanezca bajo custodia mientras continúan las audiencias judiciales. De ser declarado culpable del cargo de intento de asesinato, podría enfrentar una pena de cadena perpetua.
De acuerdo con una declaración jurada del Federal Bureau of Investigation (FBI), el ataque habría sido meticulosamente planeado durante semanas. Las autoridades sostienen que el sospechoso logró ingresar al evento portando armas pese a las estrictas medidas de seguridad, lo que ha encendido alarmas sobre posibles fallos en los protocolos.
Según la investigación, Allen reservó el 6 de abril una habitación en el hotel sede del evento y viajó en tren desde California hasta la capital estadounidense. Se registró en el Washington Hilton un día antes de la cena, donde permaneció hasta el momento del ataque.
Las autoridades continúan investigando el caso y no descartan la existencia de posibles cómplices, mientras se revisan los sistemas de seguridad en eventos de alto perfil en Washington.