El exdiputado y especialista en anticorrupción sostuvo que exmagistrados, empresarios y exfuncionarios enfrentarán la justicia internacional, al tiempo que instó a repatriar los activos sustraídos al patrimonio público venezolano
El exdiputado a la Asamblea Nacional y especialista en anticorrupción, Carlos Paparoni, afirmó que un grupo de altos exfuncionarios y empresarios venezolanos podrían ser extraditados a Estados Unidos para enfrentar cargos de corrupción y lavado de dinero, colocando al expresidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, a la cabeza de esa lista.
Durante una entrevista concedida al periodista Edward Rodríguez para el canal de YouTube Es Noticia Televisión, Paparoni sostuvo que tras los procesos judiciales contra Álex Saab y Álvaro Pulido, la justicia estadounidense mantiene bajo investigación a figuras clave de la estructura política y económica del país. Entre los señalados, mencionó al empresario Samark López, al propietario de Globovisión Raúl Gorrín, al exministro Tareck El Aissami y al exfuncionario de inteligencia Pedro Luis Martín.
Al argumentar la relevancia del caso de Maikel Moreno, el exdiputado recordó las investigaciones abiertas en su contra en tribunales estadounidenses y su papel en la anulación de facultades de la Asamblea Nacional electa en 2015. Asimismo, Paparoni se refirió al caso de Aníbal Alexander Canelón Aguirre, alias «El Ingeniero», trasladado a territorio estadounidense, e indicó la existencia de hipótesis que vinculan presuntamente a Antonio «El Potro» Álvarez y a Mimo Vargas con redes asociadas al «Tren de Aragua», matizando que corresponderá a la fiscalía norteamericana probar dichas vinculaciones.
En materia financiera, el especialista explicó que Álex Saab operó como uno de los principales articuladores económicos del entorno del Ejecutivo nacional para legitimación de capitales mediante contratos vinculados a Petróleos de Venezuela (Pdvsa). En este contexto, subrayó que la prioridad de los procesos judiciales debe ser la repatriación de los recursos sustraídos al Estado, estimando —con base en declaraciones previas del exministro Jorge Giordani— en 316.000 millones de dólares el monto desviado a través de mecanismos de control cambiario./El Impulso