La delegación iraní en las negociaciones con Estados Unidos iniciadas este domingo en Suiza abandonó la sala en protesta por las amenazas lanzadas en redes sociales por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con tomar por la fuerza el estrecho de Ormuz y quedarse con el 20% del petróleo en tránsito.
Fuentes cercanas a la negociación citadas por la agencia de noticias Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, informaron sobre la retirada de los negociadores iraníes.
«Les dije que como cerraran el estrecho se quedarán sin país. Ni siquiera podrán regresar a su puto país», aseguró el presidente estadounidense a la cadena Fox News en un momento crucial, marcado por el inicio de la cumbre diplomática de Bürgenstock.
Trump volvió a insistir en que Estados Unidos podría tomar por la fuerza el estrecho de Ormuz e incluso actuar como «recaudador de peajes», tal como, según dijo, hizo Irán durante el conflicto.
El presidente aseguró que podría convertirse en el «ángel de la guarda del estrecho» y quedarse con el 20% del petróleo. «Podríamos tomar el control del estrecho si es necesario. Podría arrasar el país si quisiera. Y si no llegan a un acuerdo, nosotros cobraremos los peajes», advirtió.
Trump también atribuyó a Irán el nuevo repunte de violencia en Líbano, un factor que podría hacer descarrilar las negociaciones. El mandatario estadounidense dejó de lado sus críticas recientes a Israel y señaló directamente a Teherán y su relación estratégica con las milicias chiíes de Hezbollah.
En una primera respuesta, el principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que Estados Unidos «debe tener cuidado con sus declaraciones» porque «no nos tomamos en serio las amenazas de los americanos».
«¿No se dan cuenta de que si sus amenazas hubieran sido eficaces no habríamos llegado a la situación de desesperación de hoy?», apuntó Qalibaf desde Suiza, sede de las negociaciones con Estados Unidos.