Brasil cumplió con la lógica, goleó 3-0 a Haití en el Philadelphia Stadium y consiguió su primera victoria en el Mundial. La Canarinha resolvió el encuentro en el primer tiempo con un doblete de su número 9, Matheus Cunha, y un gol de Vinicius Júnior, en una actuación dominante de principio a fin. Pero le dejó la preocupación por Raphinha.
El equipo de Carlo Ancelotti encontró la ventaja a los 23 minutos, amplió la diferencia a los 36 y liquidó el partido antes del descanso con el tercer tanto. En el segundo tiempo, administró la posesión, casi no sufrió en defensa y apenas permitió una ocasión clara, que Alisson resolvió con una gran atajada para mantener el arco en cero.
El italiano Ancelotti destacó la actuación de su equipo y consideró que la diferencia se construyó en la primera etapa. “El primer tiempo tuvo más calidad de juego e intensidad. Lo trabajamos bien”, afirmó. Además, valoró la producción ofensiva de Brasil: “Marcamos cinco goles, aunque desafortunadamente dos fueron anulados. Jugamos bien”.
La única preocupación para Ancelotti pasó por la salida de Raphinha a los 39 minutos del primer tiempo por una molestia física. El delantero dejó la cancha antes del descanso y su evolución será seguida de cerca de cara al próximo compromiso del seleccionado brasileño.