La ONG Provea denuncia la ‘precarización extrema’ del empleo en Venezuela, mientras sindicatos petroleros cuestionan el destino de los nuevos ingresos de la nación
Caracas.- Trabajadores de la Administración pública, gremios de educación y petroleros, y jubilados se concentraron este jueves 26 de febrero en los alrededores de la Plaza Caracas, frente a la sede delMinisterio del Trabajo, para exigir un aumento salarial urgente y el fin de la bonificación del ingreso.
La organización no gubernamental Provea, presente en la manifestación, denunció que desde el año 2022 los salarios y pensiones se mantienen estancados en términos nominales. “Esto ha generado la precarización extrema del empleo en Venezuela”, señaló la ONG a través de su cuenta en la red social X.
Con pancartas que rezaban frases como “No más salarios de pobreza”, “4 años sin aumento salarial” y “No más pensiones de hambre”, los manifestantes exigieron que el Estado reconozca el valor real de su fuerza laboral.
El contraste de las cifras petroleras
En la concentración participó José Bodas, dirigente sindical y trabajador de PDVSA, quien ofreció un dato revelador sobre la actual bonanza de recursos: «En el último mes han ingresado más de mil millones de dólares al país, y sin embargo, no ha llegado ni un dólar para los jubilados, sobrevivientes ni para los trabajadores activos».
Bodas recalcó que, aunque los empleados petroleros mantienen la producción operativa en los pozos, ese esfuerzo no se ve retribuido en sus ingresos mensuales. A esta queja se sumaron docentes y el gremio de enfermería, quienes reiteraron que el actual esquema de bonos no tiene incidencia en las prestaciones sociales ni en las vacaciones.
Actualmente, el salario mínimo legal en Venezuelapermanece anclado en 130 bolívares. El ingreso mensual de los trabajadores públicos se complementa con un esquema de bonificaciones que eleva el total a un aproximado de 160 dólares, mientras que para los pensionados la cifra apenas alcanza los 50 dólares, calculados a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV)./El Pitazo