El uruguayo-venezolano José Breijo, de 71 años, falleció este jueves mientras cumplía una medida de arresto domiciliario, luego de haber permanecido más de dos años detenido en la cárcel de Tocuyito, estado Carabobo. Su muerte fue confirmada por el periodista y activista Carlos Julio Rojas, quien atribuyó el desenlace al deterioro de salud que, según denunció, sufrió durante su reclusión.
Breijo había sido beneficiado el pasado 26 de mayo con una medida cautelar de casa por cárcel, tras permanecer privado de libertad desde 2023 por una causa relacionada con presuntos actos de terrorismo.
Falleció tras permanecer hospitalizado por un cuadro respiratorio
De acuerdo con la información difundida por personas cercanas al caso, Breijo estuvo 19 días hospitalizado debido a un derrame pleural que comprometió su estado de salud.
Luego de recibir el alta médica el 15 de junio, regresó a su residencia para continuar cumpliendo el arresto domiciliario bajo supervisión médica, mientras sus abogados mantenían gestiones para solicitar su libertad plena.
Sin embargo, este jueves se conoció su fallecimiento.
Carlos Julio Rojas responsabiliza a las autoridades
La noticia fue divulgada por el periodista y activista Carlos Julio Rojas a través de sus redes sociales.
En su mensaje, lamentó la muerte de Breijo y sostuvo que el adulto mayor fue acusado injustamente y permaneció encarcelado durante más de dos años.
Asimismo, afirmó que el deterioro de su salud estuvo relacionado con las condiciones de reclusión y cuestionó que no se le concediera la libertad antes de su fallecimiento.
En otra publicación, Rojas calificó a Breijo como «un mártir» y expresó que su memoria debe servir para continuar exigiendo la liberación de las personas detenidas por motivos políticos.
Permaneció más de dos años detenido
José Breijo fue detenido en 2023 y posteriormente imputado por presuntos actos de terrorismo, luego de tomar una fotografía a una bandera con inscripciones en árabe ubicada en un establecimiento comercial de Caracas.
Durante su permanencia en el Internado Judicial de Tocuyito, familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron reiteradamente las condiciones de reclusión y el progresivo deterioro de su estado físico.
La polémica por la ocupación de su vivienda
Tras recibir la medida de arresto domiciliario, Breijo regresó a su apartamento, ubicado en Bello Monte, Caracas, pero encontró que el inmueble estaba ocupado por un funcionario del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) que, según las denuncias, habría participado en su detención.
Debido a la medida cautelar que le impedía abandonar el lugar y a la imposibilidad de ingresar a su vivienda, el adulto mayor pasó varias noches durmiendo en un colchón colocado frente a la puerta de su apartamento.
«Me quitaron dos años de mi vida preso injustamente y ahora me roban mi apartamento con todas mis pertenencias adentro. Soy un anciano trabajador, no un terrorista. Me lo han quitado todo», declaró entonces.
Posteriormente, tras una serie de denuncias públicas encabezadas por vecinos y activistas, el funcionario desalojó el inmueble, aunque Breijo aseguró que sus pertenencias ya no se encontraban en el lugar.
Solicitaron su libertad plena sin éxito
Luego de ser hospitalizado por su delicado estado de salud, los abogados Eduardo Torres y Erick Camargo acudieron al Tribunal contra el Terrorismo para solicitar la libertad plena de Breijo.
Pese a las gestiones realizadas y al cuadro médico que presentaba el detenido, la petición no fue aprobada.