Una madrugada de terror se vivió este lunes 27 de julio en el sector La Curva, parroquia Sinamaica, donde las condiciones meteorológicas extremas cobraron la vida de un pequeño de apenas cinco años, identificado como Joel Maparri.
El hecho ocurrió en medio de un violento vendaval que azotó al municipio Guajira durante la madrugada. Según los testimonios, el padre del menor intentó asegurar la vivienda al abrir la puerta, momento en el que una ráfaga huracanada ingresó con tal fuerza que terminó por arrancar el techo y colapsar la precaria estructura.
El pequeño, quien descansaba en su hamaca, fue arrastrado por la fuerza del viento junto con los restos de la vivienda. Tras el desplome, el cuerpo del infante fue hallado sin vida a unos 10 metros del lugar donde se encontraba originalmente, tras haber sufrido un impacto letal contra el suelo.
Funcionarios del Cuerpo de Policía Bolivariana del Estado Zulia (CPBEZ) se trasladaron al sitio para atender la emergencia, confirmando que el niño ya no presentaba signos vitales al momento de su llegada.
En medio de la consternación que embarga a la comunidad, los familiares del menor, pertenecientes a la etnia wayuu, decidieron resguardar el cuerpo en su hogar, apegándose a sus tradiciones y costumbres ancestrales, evitando el traslado a centros forenses.
Las autoridades locales mantienen el despliegue en la zona para evaluar los daños causados por este fenómeno climático, que ha dejado una huella imborrable de dolor en esta familia guajira.
Noticia al Día