Reinaldo López y Raúl Suárez describieron las precarias condiciones que atravesaron durante las horas que estuvieron encerrados dentro de pequeñas jaulas en Alligator Alcatraz en Florid


Escrito por Kate Scanlon
15 de septiembre de 2026, 3:39 p. m.
Un pequeño recinto metálico, con 18 pies cuadrados (1,67 metros cuadrados) de superficie y utilizado como una “zona de calma” supervisada, aparece en una imagen tomada el 21 de enero de 2026, durante una inspección no anunciada del centro de detención migratoria de ICE, actualmente cerrado, denominado Florida Soft-Sided Facility, realizada por la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional. El centro de detención, ubicado en Ochopee, Florida, también conocido como “Alligator Alcatraz”, utilizaba estos recintos durante períodos que iban desde varios minutos hasta casi dos horas. (Foto de OSV News/DHS OIG, proporcionada por Reuters. Imagen suministrada por un tercero).
WASHINGTON (OSV News) — Decenas de inmigrantes detenidos en el ahora cerrado “Alligator Alcatraz”, en Florida, fueron encerrados en jaulas exteriores de 18 pies cuadrados, aproximadamente del tamaño de una cabina telefónica, según un nuevo informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El informe, fechado el 11 de septiembre pero publicado el 14 de septiembre, detalla una inspección realizada en enero de 2026 en el centro, cuyo nombre oficial era Florida Soft-Sided Facility (FSSF). “Alligator Alcatraz” fue cerrado en junio de 2026.
El documento describe condiciones insalubres en las instalaciones, entre ellas duchas infestadas de insectos y la autorización para que los detenidos se ducharan únicamente tres veces por semana, en lugar de diariamente, como establecen las normas. También se detectaron alimentos almacenados a temperaturas inadecuadas y agua potable sucia.
David Spicer, director de políticas y participación sobre migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), declaró a OSV News que “estos hallazgos de la agencia independiente de supervisión del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) son bastante preocupantes”.
“Desafortunadamente, estas violaciones de los propios estándares de detención del Gobierno tampoco son del todo sorprendentes”, afirmó. “Ya sea garantizar el acceso igualitario a los servicios religiosos o cumplir con las protecciones específicas para familias y niños, los estándares de detención del Gobierno solo son creíbles si se aplican de manera constante en todas las instalaciones de detención”.
“Esta es una de las razones por las que la USCCB ha instado repetidamente a una supervisión periódica tanto por parte de las agencias federales responsables de esa tarea como del Congreso”.
“No se ajusta a los estándares de trato humano”
“La enorme presión que actualmente se ejerce sobre el DHS para ampliar la capacidad de detención migratoria lo más rápidamente posible —utilizando el aumento de fondos recibido por el Departamento durante el último año— simplemente aumenta la necesidad de esta supervisión”, agregó Spicer.
Asimismo, citó declaraciones realizadas a principios de este año por el obispo Brendan J. Cahill, de Victoria, presidente del Comité de Migración de la USCCB, quien señaló que estos problemas deberían ser motivo de una reflexión más profunda.
“En última instancia, esto tiene que ver con proteger la vida y la dignidad humanas, y el estatus migratorio de quienes se encuentran en estos centros de detención no los hace menos merecedores de esa protección”, afirmó Cahill.
Una vista aérea muestra el centro de detención “Alligator Alcatraz”, ubicado en el aeropuerto Dade-Collier Training and Transition, en Ochopee, Florida, el 24 de julio de 2025. Oficialmente denominado Florida Soft-Sided Facility, “Alligator Alcatraz” fue cerrado en junio de 2026. (Foto de OSV News/Marco Bello, Reuters).
Entre los hallazgos del informe se encuentra que el centro de Florida “mantuvo encerrados a 79 detenidos en pequeños recintos metálicos, cada uno con aproximadamente 18 pies cuadrados de superficie, durante períodos que iban desde varios minutos hasta casi dos horas”.
El informe señaló que se trataba de una práctica que ningún equipo del Inspector General había observado anteriormente en instalaciones de ICE.
“El uso de estos espacios restrictivos es altamente inusual y no se ajusta a los estándares de trato humano”, indicó el informe.
Según el documento, los trabajadores del centro describieron estos pequeños recintos —que medían aproximadamente 4 pies y 3 pulgadas de ancho por cada lado y 7 pies y 9 pulgadas de alto— como “áreas de calma”, destinadas a que los detenidos pudieran “desescalarse y tener un tiempo a solas”.
Alex Lanfranconi, director de comunicaciones del gobernador de Florida, Ron DeSantis, republicano, sostuvo en un comunicado que “los medios de izquierda quieren centrarse en un área de confinamiento para extranjeros criminales violentos que han demostrado que no pueden permanecer en paz mientras esperan su deportación”.
“Si bien cumple con todos los estándares federales para el confinamiento de criminales, lo haríamos aún más pequeño si pudiéramos”, agregó Lanfranconi.
Llaman a garantizar un trato digno para las personas bajo custodia
Anna Gallagher, directora ejecutiva de la Red Católica de Inmigración Legal (CLINIC), declaró a OSV News que “los hallazgos de este informe son horribles”.
“Confinar a personas durante horas en pequeños recintos metálicos es inhumano y nunca debería normalizarse como parte de nuestro sistema migratorio”, afirmó.
“Nuestra fe católica nos llama a reconocer la dignidad que Dios ha otorgado a cada persona, y estas prácticas violan ese compromiso fundamental. Este informe exige rendición de cuentas y acciones inmediatas para garantizar que toda persona bajo custodia del Gobierno sea tratada con la dignidad que merece”.
El informe indicó que los trabajadores del centro “no podían identificar claramente cuáles estándares de detención utilizaban” y que la ausencia de “estándares claramente definidos en los centros de detención aumenta el riesgo de que los detenidos no reciban la atención adecuada”.
El Inspector General comparó las condiciones de las instalaciones con los Estándares Modelo de Cárceles de Florida y con los Estándares Nacionales de Detención de 2019 de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), y aplicó el estándar más restrictivo para respaldar sus conclusiones.
Kevin Appleby, investigador principal de políticas y comunicaciones del Center for Migration Studies of New York y exdirector de políticas migratorias de la USCCB, declaró a OSV News que considera que este informe podría ser “la punta del iceberg” en cuanto al trato inhumano de los detenidos en centros de detención migratoria.
“En la Ley One Big Beautiful Bill, el Congreso básicamente extendió un cheque en blanco a ICE para ampliar las instalaciones de detención sin supervisión, por lo que, lamentablemente, veremos más de este tipo de trato en todo el país”, afirmó Appleby.
Agregó que se debe reconocer al arzobispo Thomas G. Wenski y a la Arquidiócesis de Miami por ejercer presión sobre el DHS para cerrar “Alligator Alcatraz”.
“Deberían organizarse campañas similares en otras diócesis donde se están construyendo nuevos centros de detención”, dijo.
La oficina del arzobispo Wenski no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.
En su respuesta al informe del Inspector General, el Departamento de Seguridad Nacional señaló que no implementaría las recomendaciones para mejorar las instalaciones debido a que “el FSSF ha sido cerrado permanentemente”.
Kate Scanlon es reportera nacional de OSV News y cubre temas relacionados con Washington. Sigue sus publicaciones en X: @kgscanlon.