Caracas, 02 de enero de 2026. El presidente de la República de Venezuela, Nicolás Maduro, desmintió los rumores sobre una segunda conversación con su homólogo estadounidense Donald Trump, y recordó que la única llamada tuvo lugar el pasado 21 de noviembre.
Durante la entrevista concedidal periodista español Ignacio Ramonet, el jefe de Estado destacó que aquella conversación se desarrolló de manera respetuosa.
«Nosotros hemos tenido una sola conversación. Él me llamó el viernes 21 de noviembre desde la Casa Blanca y yo estaba en el Palacio de Miraflores. Conversamos 10 minutos», dijo en entrevista concedida al periodista, Ignacio Ramonet, el 31 de diciembre y transmitida este 1 de enero por VTV.
El jefe de Estado hizo el comentario luego de que circularan versiones de una supuesta segunda llamada.
A su vez, Maduro ratificó al pueblo estadounidense que tienen en Venezuela una hermana que aboga por la paz entre ambos territorios, libres de guerra y cualquier agresiónque se pueda perpetrar.
Asimismo, dijo que el bloqueo al negocio petrolero con incautaciones de cargueros y sanciones busca afectar la economía nacional como en los años 2015-2016.
«El objetivo ahora con todo este tema del ataque a los barcos petroleros, a la venta de petróleo de Venezuela, es volver a perturbar la vida monetaria y los equilibrios que ya hemos logrado» apuntó.
Maduro, destacó el desarrollo de un sistema nacional para «dar a conocer la verdad del país ante el mundo y hacer frente a la campaña de desprestigio impulsada por el imperialismo y sus aliados».
«Creamos un sistema nacional que empieza ya también a tener impacto internacional y lo que yo llamo en el libro que publiqué además, tipo manual, que es De las calles a las redes, de las redes a los medios, de los medios a las paredes. Y la Radio Bemba. Y la Radio Bemba que llaman en Venezuela, que en otras partes llaman Boca Poderosa», explicó.
Sin embargo, señaló que «faltan muchas cosas por hacer», pero resaltó su satisfacción por «cómo millones de hombres y mujeres aquí en Venezuela y en el mundo defienden la verdad de Venezuela».
Enfatizó que se trata de una guerra cognitiva, «porque la guerra es por el cerebro, el cerebro maneja emociones y maneja conceptos», por lo que «hay que crear fuerza de conciencia, fuerza de valores, fuerza espiritual y dar la batalla con la verdad. Nuestra mayor arma no es un cohete nuclear, nuestra mayor arma es la verdad de Venezuela, que es irrebatible, que es demoledora y que cuando nos abren una brecha así para decir nuestra verdad verdaderamente se prenden las luces para para bien de nuestro país».