Un grupo de bachilleres y matriculados en la Universidad de Los Andes se concentró este lunes en las inmediaciones del edificio central del rectorado y alrededores de la facultad de Odontología, en el casco central de Mérida, para protestar por el retraso en el inicio de sus actividades académicas.
Los jóvenes admitidos denunciaron que, a pesar de estar formalmente matriculados desde febrero de 2026 tras ser asignados por el Sistema Nacional de Ingreso de la OPSU, la facultad correspondiente aún no ha habilitado las secciones ni los cupos necesarios para comenzar el semestre.
Amanda Narváez, una de las jóvenes afectadas, señaló que la situación es crítica para decenas de bachilleres que han cumplido con todos los requisitos legales.
«Estamos graduados de bachillerato desde el 2024.
Tenemos dos años en espera, fuimos formalmente llamados a inscripción e inscritos; trajimos nuestros papeles y nos tienen ‘adentro’ de la universidad, pero no nos quieren dejar empezar clases», denunció.
Narváez resaltó que todos los afectados poseen su planilla de inscripción para el periodo lectivo U-2025 y que, aunque comprenden las limitaciones que atraviesa la institución, su derecho a la educación está siendo vulnerado. «Entendemos que la facultad tiene diversos problemas en cuanto a infraestructura y presupuesto, pero nosotros también tenemos un derecho que se nos está vulnerando al formar ya parte de la Universidad de Los Andes. Esta planilla nos avala y la universidad nos está negando el derecho a empezar clases», sentenció.
Con pancartas que rezaban consignas como
«¡Queremos estudiar, el país nos necesita!» y «La Facultad nos cerró la puerta», los jóvenes manifestaron su preocupación ante una espera que se ha prolongado excesivamente. Durante la jornada de protesta pacífica, hicieron un llamado urgente a las autoridades universitarias y a los organismos ministeriales para que se agilicen los procesos administrativos y se garantice el acceso inmediato a las aulas para los 67 jóvenes y el derecho al estudio.
JQ, CNP 23.851.