El estado de salud de Tito Volcanes, abogado y productor agropecuario del Páramo Merideño, de 66 años de edad, preso político del Municipio Rangel (Mucuchíes) del estado Mérida se ha agravado significativamente, al punto que se debate entre la vida y la muerte.
El miércoles 20 fue intervenido quirúrgicamente, tras una peritonitis que se le agravó por la falta de cuidados médicos en el centro penitenciario donde estaba injustamente recluido.
Pero le fue inducido un coma y se le dejó la herida abierta tras su complicado estado de salud confirmado por su cirujano, hoy jueves 21 fue intervenido quirúrgicamente de nuevo, pero una vez más le mantienen inducido el coma y sigue con la herida abierta pues en 48 horas lo van a intervenir de nuevo.
Las intervenciones quirúrgicas se deben a que los médicos están retirando las partes del intestino con necrosis que le ocasionó un paro intestinal que sufrió mientras estaba recluido en en centro penitenciario
NJUBA y no fue atendido debidamente.
Tras dos semanas de aislamiento en el INJUBA, por órdenes de quien dirige este centro penitenciario, fue privado de los medicamentos y tratamientos médicos especializados que Tito requería por haber sido sometido a una intervención de corazón abierto previa a su arbitraria detención y ser un paciente cardiaco crónico.
Los familiares no sabían nada de su estado de salud debido a tal aislamiento pero tras una llamada clandestina que recibieron informándoles que Tito estaba en un deplorable estado de salud, vomitando color verde y con la mitad de la lengua inflamada y con dolor se comunicaron con los abogados del Foro Penal que lo representan en el injusto juicio que se le sigue y les informaron de la situación.
Los familiares, que viven en el Municipio Rangel del estado Mérida, se trasladaron hasta en centro penitenciario INJUBA en Barinas, donde estaba recluido, pero debido al aislamiento referido se consiguieron con las puertas del penal cerradas y sin nadie que los atendiera ni les informara sobre el estado de salud de Tito.