El canciller Yván Gil fijó posición frente a las recientes declaraciones del senador estadounidense Markwayne Mullin, designado para dirigir el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. El jefe de la diplomacia venezolana señaló que tales pronunciamientos contrastan con el espíritu constructivo que ambos gobiernos intentan consolidar en la nueva etapa de sus relaciones bilaterales.
Gil enfatizó que es imperativo proteger los avances alcanzados en el restablecimiento de los vínculos diplomáticos y consulares, alejándolos de agendas individuales que sabotean el entendimiento mutuo.
El canciller destacó que el proceso de normalización entre Venezuela y Estados Unidos responde a una decisión soberana que busca superar la llamada “diplomacia de micrófonos”, la cual históricamente obstaculizó el progreso entre ambas naciones.
Según Gil, estas declaraciones irrespetuosas representan un retroceso frente al camino recién emprendido por los dos países para normalizar sus interacciones. El Gobierno venezolano considera que el respeto a la autodeterminación debe ser el pilar fundamental de cualquier acercamiento institucional con la próxima administración estadounidense.
La administración venezolana instó a los actores políticos en Estados Unidos a abandonar las narrativas que vulneran la convivencia internacional. Gil fue tajante al solicitar que se “pase la página de las retóricas agresivas”, argumentando que estas posturas no aportan beneficios reales a las relaciones entre Estados soberanos.