Científicos buscan frenar epidemias en las lagunas
Con el objeto de garantizar la seguridad alimentaria en los Andes venezolanos, una representación nacional participó en el taller sobre Mejoramiento de la Productividad de la Acuicultura organizado por el Organismo Internacional de Energía Atómica, reseñó un boletín de prensa del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
La representación criolla estuvo liderada por Josefa Morales, directora de investigación del Centro Nacional de Investigación de Pesca y Acuicultura.
El evento reúne a expertos de más de 10 países de América Latina y el Caribe y busca reducir la mortalidad de la trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss), rubro importante para la seguridad alimentaria nacional.
Proceso innovador.
Uno de los procedimientos que se está enseñando en el taller es aprender, mediante técnicas nucleares y moleculares, a etiquetar y rastrear microorganismos que pueden ser perjudiciales para las especies acuícolas.
En el caso de la trucha, estas herramientas permiten realizar diagnósticos tempranos y eficientes para detectar el virus de la necrosis pancreática infecciosa (IPN) antes de que sea visible, lo cual permitirá garantizar la supervivencia y reproducción de la trucha.
Esto es posible a través de marcadores moleculares que permiten identificar la manera en que el virus se transmite de padres a hijos o mediante el agua contaminada.
Dicho procedimiento es capaz no solo de frenar epidemias en las lagunas, sino que ayuda a seleccionar ejemplares que son naturalmente más resistentes, lo cual garantiza una producción sana.
Riesgo latente.
La IPN constituye una amenaza inminente para esta importante actividad económica de los Andes.
Esta enfermedad es altamente contagiosa y ataca a peces como la trucha y el salmón. El virus actúa como un enemigo invisible que destruye las células del páncreas y otros órganos, impidiendo que el pez procese nutrientes y debilitando su sistema inmunológico.
El mal es devastador en las etapas de alevines y juveniles (los bebés de la trucha), donde puede causar mortalidad masiva en muy poco tiempo.
Esta patología también ocasiona que los peces infectados, aunque puedan sobrevivir, sean portadores de por vida, contaminando el agua mediante sus secreciones.