El exdecano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Los Andes (ULA), Dr. Gerardo Moreno, advirtió sobre la precariedad académica y social que enfrentan estudiantes y profesores, y planteó la necesidad de fortalecer las relaciones interinstitucionales para garantizar la prosecución y calidad de la formación universitaria.
El Dr. Gerardo Moreno realizó un recorrido por los espacios de la Escuela de Medicina de la ULA y sostuvo encuentros con profesores y estudiantes, donde constató las dificultades que atraviesa la institución en materia académica, administrativa y socioeconómica.
Déficit de espacios y profesores
Moreno señaló que los cronogramas de clases requieren una revisión urgente para optimizar el uso de los salones y ambientes universitarios. Explicó que las carreras de Medicina, Psicología, Estadísticas de Salud, Técnico en Inspección en Salud y Licenciatura en Estadísticas carecen de una adecuada estructuración que permita responder a la creciente matrícula estudiantil.
A esta situación se suma el déficit profesoral que afecta diversas cátedras, una realidad que, según indicó, debilita la calidad de la enseñanza y limita la capacidad de respuesta de la facultad.
Dificultades socioeconómicas golpean a los estudiantes
El exdecano también destacó la precaria situación socioeconómica de los estudiantes, quienes enfrentan la ausencia de comedores universitarios desde hace varios años y, en muchos casos, deben trabajar para poder continuar sus estudios.
“Estas circunstancias inciden directamente en la prosecución y el rendimiento académico de nuestros jóvenes”, afirmó Moreno.
Becas insuficientes para los postgrados
En relación con los estudios de cuarto nivel, Moreno denunció que las becas de postgrado en Medicina, Enfermería y Nutrición y Dietética resultan insuficientes para cubrir la canasta básica, lo que dificulta que los estudiantes puedan dedicarse plenamente a su formación profesional.
Fortalecer alianzas para enfrentar la crisis
Ante este panorama, planteó la necesidad de establecer un marco de relaciones interinstitucionalesque permita fortalecer los aspectos socioeconómicos de la comunidad estudiantil y optimizar los recursos universitarios.
“Es una lucha que debemos dar para que nuestros estudiantes puedan mejorar sus rendimientos y calidad de atención, dedicándose de manera específica a su proceso de formación”, subrayó.
Moreno insistió en que la situación actual de la Facultad de Medicina exige experiencia, capacidad de gestión y articulación institucional para atender tanto las necesidades académicas como las condiciones de vida de los estudiantes.
En el centro del debate universitario
Con estas declaraciones, el exdecano coloca en el centro del debate universitario la necesidad de impulsar soluciones que permitan superar la crisis estructural y socioeconómica que enfrenta la ULA, en un momento considerado clave para la preservación de la calidad académica y el futuro de la institución.