El domingo 21 de diciembre de 2025, a las 10:03 a.m., el Sol ingresa en Capricornio, marcando el Solsticio de Invierno y la noche más larga del año. Este momento da inicio a una energía espiritual profunda conocida como el Espíritu de la Navidad, asociada a la introspección, la madurez y la sabiduría, que se irradia por todo el planeta hasta el 25 de diciembre.
Según las tradiciones ancestrales, esta energía positiva favorece la reflexión, el orden interno, la gratitud y la planificación consciente del nuevo ciclo. Cuando las personas sintonizan de forma colectiva con esta vibración, se crea un egregor: una energía compartida capaz de influir positivamente en pensamientos y acciones.
Desde el enfoque del Feng Shui Sistémico, se invita a transformar la intención en acción a través de rituales sencillos y conscientes, recordando que “intención sin acción es pura ilusión”.
Rituales recomendados para el 21 de diciembre
• Cartas de perdón y gratitud: soltar lo que ya no sirve y agradecer lo vivido durante el año.
• Limpieza energética del hogar: abrir puertas y ventanas; limpiar con sal marina y limón, y luego con mandarina, canela, clavos de olor y miel.
• Baño de purificación: sal marina y limón, seguido de agua con mandarina, canela, clavos y miel.
• Espacio de abundancia: preparar una mesa o rincón especial.
• Bendición de la prosperidad: ubicar al Suroeste chequera, tarjetas, monedero y un billete de alta denominación.
• Bendición de los alimentos: compartir en familia, brindar y consumir algo dulce.
• Carta de peticiones: leerla, quemar el original y conservar una copia para energizarla durante el año.
Cómo escribir la carta de peticiones
• Redactar original y copia, en positivo, con tinta negra y preferiblemente con un bolígrafo nuevo.
• Detallar claramente cada deseo.
• Orden sugerido: humanidad, familia, peticiones personales.
• Cerrar con un decreto de agradecimiento al Espíritu de la Navidad, firmar y consagrar con incienso.
• Quemar la copia (y la carta del año anterior, agradeciendo lo cumplido y lo no cumplido).
El Espíritu de la Navidad es una oportunidad para alinear deseos, acción e intención, fortalecer la fe y sembrar con conciencia los proyectos del nuevo año.