El incremento del Bono contra la Guerra Económica a 150 dólares para el personal activo de la administración pública generó el rechazo de centrales sindicales del país. Los voceros de los trabajadores sostienen que la medida profundiza la política de bonificación del ingreso y no resuelve la ausencia de un salario mínimo real que impacte en las prestaciones sociales y demás beneficios legales.
Carlos Salazar, dirigente de la Coalición Sindical, aseguró que la medida no disminuye el malestar en las bases laborales debido a su naturaleza unilateral. «Eso no alivia la tensión en lo más mínimo, porque los Rodríguez no han entendido que ellos no pueden dar aumento como a ellos les da la gana ni cuando les da la gana», afirmó Salazar, quien calificó el monto como insuficiente.
Desde la Unión Nacional de Trabajadores (Unete), Ana Yánez consideró el anuncio como un irrespeto frente al costo de la vida. «Es una burla más para el pueblo trabajador que ha venido sufriendo una inflación terrible donde no tiene un salario para cumplir con sus beneficios. Hoy salgan con un incremento que no cubre ni el 15% del costo de la canasta», señaló.
Por su parte, Dick Guanique, representante de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y miembro del Comité Nacional de Conflicto de los Trabajadores en Lucha, interpretó el ajuste de 30 dólares adicionales como un resultado de la presión ejercida en las calles. «Esto es una mínima victoria, pero eso no es porque el gobierno los quería dar ahorita. Creemos que si logramos que los tipos aflojaran 30 dólares es porque tienen la posibilidad de producir un aumento significativo», apuntó.
Plazos de espera para respuestas oficiales
La dirigencia sindical estableció términos específicos para obtener una respuesta del Ejecutivo nacional respecto a la salarización del ingreso. Carlos Salazar informó que el sector otorgó un tiempo perentorio para el diálogo. «Doce días les quedan. Doce días les dimos un plazo para que los Rodríguez pudieran sentarse con la clase trabajadora y hacer algo», advirtió.
Sobre este punto, Ana Yánez evitó fijar una fecha de cierre definitiva debido al retraso acumulado en la materia. «Yo no le voy a poner a la gente tiempo. Yo no le voy a poner al Ejecutivo tiempo porque tiene cuatro años sin cumplir con eso. Tiene que ser de inmediato», sostuvo.
Guanique añadió que, aunque respetarán los lapsos administrativos para que el Ministerio del Trabajo analice el pliego de peticiones, la espera no será prolongada. «Nosotros vamos a dejar que el gobierno estudie, ahora esto no es para finales de año ni para el próximo año. Estamos en la voluntad y en la disposición de subirle el volumen al conflicto», sentenció el representante de la CTV.
Agenda de movilización nacional
La agenda de protesta se mantiene activa y con miras a nuevas acciones de presión. Carlos Salazar ratificó que el ajuste «no para las acciones que se van a seguir realizando desde la clase trabajadora» en demanda de mejoras estructurales.
Yánez confirmó que para el próximo miércoles 18 de marzo se realizará una reunión en la Asamblea Nacional para discutir el pliego de peticiones. «Vamos a seguir en la calle, porque esto que acaba de ocurrir hoy, que entre gallos y medianoche como quien dice ‘vamos a darle un maicito ahí para que se queden tranquilos’, a nosotros eso no nos va a calmar», aseguró.
Guanique recordó que el movimiento sindical ya demostró su capacidad de convocatoria con las 27 manifestaciones registradas el 12 de marzo. «Vamos a continuar en la calle el miércoles. Si tenemos que hacer acciones de mayor contundencia las vamos a hacer y nos vamos a mantener en alerta y en la calle protestando», concluyó./Yohan Pimentel/