Jason A. Richman, fiscal auxiliar de Estados Unidos (Assistant U.S. Attorney) del Distrito Sur de Nueva York (SDNY), solicitó formalmente al juez Alvin K. Hellerstein ser retirado del expediente judicial debido a que dejará de trabajar en la Fiscalía Federal el 25 de septiembre de 2026.
El proceso contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes enfrentan acusaciones por narcoterrorismo y tráfico de cocaína, está previsto para iniciar el 1 de junio de 2027.
La salida de Richman ocurre en un momento clave del caso, a menos de nueve meses del juicio oral, y cuando la defensa de Maduro y Flores ha cuestionado la legalidad del proceso, así como la revocación de licencias de la OFAC que permitían financiar su representación legal.
Surgen varias interrogantes
- ¿Quién asumirá ahora la conducción del caso?
- ¿Podría retrasarse el juicio previsto para 2027?
- ¿Se trata de una señal de debilidad en la acusación o de un ajuste estratégico de cara al juicio oral?
El que ha sido descrito como uno de los procesos judiciales más relevantes emprendidos por Estados Unidos contra un mandatario latinoamericano se queda, por ahora, sin uno de sus fiscales principales.