La Guaira, Venezuela (EFE).- A más de un mes de los terremotos que sacudieron el estado venezolano de La Guaira, familiares de víctimas continúan esperando recuperar los cuerpos de sus seres queridos, una situación que, según especialistas, dificulta el inicio del proceso de duelo y recuperación psicológica.
Juan Sánchez, de 42 años, quien logró recuperar el cuerpo de su madre, sigue esperando que encuentren a su sobrino entre los escombros. Según explicó, “estamos enfocados en el objetivo de conseguir a nuestros familiares para darles cristiana sepultura y que descansen en un sitio digno”.
Sánchez señaló que la permanencia en la zona afectada dificulta asimilar la tragedia. “Para poder procesarlo tenemos que enfrentar esta realidad primero y para enfrentarla hay que salir de ella, mientras estemos acá no podemos”, afirmó.
La presidenta de la Federación de Psicólogos de Venezuela (FPV), Clara Astorga, destacó la importancia de recuperar los cuerpos para el proceso de duelo, al señalar que “la sepultura es sumamente importante para hacer el duelo”.
Entre los familiares que permanecen en los campamentos improvisados también está Alejandra Padrón, quien espera encontrar a su tío bajo los escombros. La mujer aseguró: “Yo no estaba preparada para esto y no es fácil, no es fácil pararte y ver este panorama”. Pese a las dificultades, insistió en que no abandonará el lugar hasta recuperarlo: “No voy a regresar a mi casa sin llevármelo”.
El equipo de la organización humanitaria israelí NATAN brinda apoyo psicosocial a los afectados. Su jefe, Guy Shrayer, explicó que quienes aún buscan a sus familiares “no han podido empezar el proceso de sanación porque todavía siguen en ese momento traumático”. Agregó que, ante una tragedia de esta magnitud, “lo que sí podemos hacer es acompañarlos, hablar un poco con ellos, intentar estar presentes”.
Por su parte, Alejandro González, familiar de otra víctima, sostuvo que las familias aún no han tenido espacio para elaborar el duelo. “No ha habido chance de procesar porque hay que sacar los cuerpos”, expresó.
Los terremotos del 24 de junio dejaron más de 5.500 fallecidos, al menos 16.740 heridos y cerca de 18.000 personas sin vivienda, según cifras oficiales. Expertos advierten que las secuelas emocionales podrían tardar años en sanar.