La gobernante encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este lunes en Roma, durante el Foro Mundial de la Alimentación de la FAO, la puesta en marcha del Plan Venezuela Alimenta y una nueva ley de economía local para combatir el hambre en el país.
“Nuestra aspiración es clara, que Venezuela vuelva a alcanzar niveles compatibles con el hambre cero antes del año 2030”, afirmó durante su discurso en la sede central de la organización.
Rodríguez explicó que el plan busca integrar los procesos productivos de alimentos y anunció que próximamente presentará una nueva ley ante el Parlamento. “Venezuela llega a este Foro Mundial de la Alimentación con una convicción profunda: la alimentación es un derecho inalienable, directamente vinculado con la vida, la dignidad y el desarrollo integral de las personas”, sostuvo.
“Garantizar ese derecho requiere políticas públicas inclusivas y sostenidas, pero requiere también producción, inversión, ciencia, tecnología, financiamiento y cooperación. Requiere paz y requiere un sistema internacional capaz de cooperar incluso por encima de nuestras diferencias”, expresó.
Sobre las diferencias entre países, señaló: “Allí, donde existen diferencias entre estados, el diálogo y la diplomacia deben prevalecer. Y allí, donde existe hambre, nuestra responsabilidad común debe ser encontrar soluciones”.
También pidió poner fin a las medidas que, a su juicio, afectan el acceso a la alimentación, al solicitar el cese de aquellas que “al margen del derecho internacional, tienen implicaciones negativas sobre la realización del derecho a la alimentación”.
Rodríguez recordó que Venezuela experimentó avances en la lucha contra el hambre, pero posteriormente enfrentó dificultades económicas. “Una profunda confrontación política interna que provocó una fuerte contracción de nuestra economía, situación que se vio empeorada a partir de 2017 con la imposición progresiva de medidas coercitivas unilaterales”, afirmó.
Sin embargo, aseguró que el país ha comenzado a cambiar esa situación. “Pero hemos comenzado a revertir esa realidad. El diálogo nacional con factores opositores, así como el diálogo diplomático con Estados Unidos de América, ha sumado a la estabilidad política necesaria para producir y crecer”, aseveró.
La gobernante encargada también defendió los cambios institucionales y su impacto en la producción agrícola. “Venezuela ha emprendido un proceso de transformación ordenado, institucional y verificable”, manifestó.
En materia agroalimentaria, sostuvo que es necesario garantizar condiciones para los productores del campo, pues “ningún sistema alimentario moderno prospera sin seguridad jurídica sobre la tierra y la propiedad, para que quien trabaja el campo pueda invertir en él con certeza”.
Asimismo, planteó utilizar los recursos energéticos para fortalecer la producción nacional. “Convertir parte de nuestra renta energética en capacidad productiva permanente”, expresó al explicar su propuesta.
“La riqueza energética puede y debe convertirse en una palanca para garantizar producción agrícola, que la gente pueda pagar alimentos de calidad y sean respetados los procesos de la naturaleza mediante la agricultura regenerativa”, agregó.
Finalmente, Rodríguez destacó la importancia del trabajo, el diálogo y la convivencia en el futuro del país. “Vengo de Venezuela, un país que ha conocido la adversidad en todas sus dimensiones y que hoy atraviesa uno de los momentos más decisivos de su historia, pero que nunca ha renunciado a la esperanza. Hoy hemos decidido construir nuestro futuro con trabajo, diálogo, conocimiento y en proceso de transformación democrática que garantice la convivencia y la paz”, concluyó./efetococuyo