El deterioro del sistema eléctrico nacionalcontinúa impactando de manera severa la rutina diaria de la población venezolana. Según los resultados del estudio Verdad Venezuela, realizado en septiembre de 2026 por la encuestadora Meganálisis, la frecuencia de las interrupciones del servicio ha alcanzado niveles críticos: el 24,6% de los encuestados reporta que se queda sin energía eléctrica todos los días, mientras que un 22,8% padece cortes de luz 6 días a la semana y un 20,5% los sufre 5 días a la semana.
En conjunto, cerca del 87% de los hogares en el país padece fallas en el suministro entre cuatro y siete días a la semana, reflejando la falta de continuidad en la prestación del servicio. Además de la alta frecuencia, la duración de las suspensiones eléctricas representa uno de los mayores problemas para los ciudadanos.
El informe de Meganálisis revela que el 29,4% de las familias venezolanas soporta cortes que se extienden entre 4 y 5 horas consecutivas, mientras que un 28,3% experimenta suspensiones de entre 5 y 6 horas. Un 6,8% adicional indica que los apagones sobrepasan las 6 horas continuas. En contraste, apenas el 0,2% de los consultados reporta interrupciones menores a 30 minutos, lo que evidencia que la gran mayoría de la población enfrenta racionamientos prolongados que afectan sus actividades productivas y domésticas.
Reprobación generalizada
La conjunción de altas frecuencias y extensas duraciones en los fallos de luz genera una valoración categóricamente negativa sobre el desempeño energético en el país. Un 64,2% de los consultados califica el servicio eléctrico en su hogar como «Muy Malo», sumado a un 24,1% que lo considera «Malo», alcanzando un 88,3% de desaprobación general.
Ante este escenario de deficiencia continua, la encuesta exploró la percepción ciudadana sobre la gestión pública del sector: un abrumador 89,4% de los participantes manifestó estar de acuerdo con la eliminación de Corpoelec y el traspaso de la administración del servicio a una empresa privada.