Una lámpara de calefacción se desprendió y cayó sobre un recién nacido en el área de neonatología del Hospital Dr. Luis Razetti. El bebé sufrió quemaduras de tercer grado en manos, dedos, boca y otras zonas del cuerpo. La denuncia del padre del menor llevó a la detención de siete empleados del centro de salud.
El suceso ocurrió en la unidad de neonatología del hospital barinés. Según los informes técnicos, el equipo médico sufrió una falla estructural en su soporte. La lámpara diseñada para suministrar calor se precipitó directamente sobre el cuerpo del neonato.
Las lesiones son de extrema gravedad. El impacto y las altas temperaturas del dispositivo provocaron quemaduras de tercer grado. El informe médico detalló afectaciones severas en las manos y los dedos del infante, el área circundante a la boca y diversas zonas del cuerpo.
Ignacio Agudelo, padre del recién nacido identificado como Ian Rodrigo Agudelo, denunció públicamente el caso a través de redes sociales. El progenitor señaló que el bebé no recibió atención médica especializada durante ocho días tras el accidente.
La viralización de la denuncia generó presión sobre las autoridades. La Policía Municipal de Barinas (PMB) intervino y procedió a la detención de siete miembros del personal sanitario del área de neonatología.
Detenciones
Los trabajadores de la salud identificados en el proceso legal son: Maribel Pérez, Harry Sánchez, Yellimar Neira, Loida Zapata, Nohelia Solórzano, Yismary García y Belmary Ciro. Todos fueron puestos a disposición del Ministerio Público.
Los detenidos enfrentan cargos por lesiones intencionales graves. Las acusaciones se formulan bajo las modalidades de negligencia profesional e imprudencia profesional.
RODOLFO GAMARRA | elsiglo