Caracas, 12 de agosto de 2026.- El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) exigió este miércoles a las autoridades nacionales la publicación de un cronograma de racionamiento eléctrico “claro, público y sectorizado” en todo el país, ante el incremento de los cortes de energía y la aplicación de nuevas medidas de ahorro energético.
A través de un comunicado, la organización empresarial advirtió que la falta de planificación está generando graves consecuencias para la actividad económica nacional.
“La falta de un calendario de cortes y la limitada capacidad de autogeneración provocan un impacto crítico que complejiza la actividad”, señaló Consecomercio.
El gremio destacó que solo las grandes cadenas de supermercados y farmacias cuentan con sistemas de autogeneración eléctrica, lo que permite atender aproximadamente al 30 % de la población. En contraste, el 70 % restante depende de pequeños y medianos comercios, como abastos, panaderías, farmacias y ferreterías de barrio, que carecen de infraestructura para enfrentar interrupciones prolongadas del servicio.
Según la organización, los apagones afectan la logística de distribución de mercancías, provocan pérdidas por la desconexión de los puntos de venta, interrumpen la cadena de frío de alimentos y medicamentos y aumentan los riesgos de seguridad para trabajadores y clientes.
Ante esta situación, Consecomercio presentó una serie de propuestas orientadas a reducir el impacto de la crisis eléctrica y evitar el cierre definitivo de establecimientos comerciales. Entre las medidas planteadas destacan la flexibilización de horarios laborales, el impulso al trabajo remoto cuando sea posible, la exoneración de impuestos y aranceles para la importación de plantas eléctricas, paneles solares y luminarias LED, así como descuentos en las tarifas eléctricas proporcionales a las horas de servicio no prestadas.
El gremio también solicitó garantizar el suministro prioritario de combustible para los comercios que operan con plantas eléctricas y excluir del racionamiento a zonas financieras y centros comerciales considerados estratégicos para la actividad económica.
La petición coincide con el inicio de fiscalizaciones oficiales en sectores como comercio y hotelería para verificar el cumplimiento de las medidas de ahorro energético anunciadas por el Ejecutivo.
Mientras el Gobierno atribuye la contingencia a los efectos del fenómeno climático conocido como “Superniño”, al incremento de la demanda eléctrica y al impacto de las sanciones internacionales, especialistas del sector continúan señalando la desinversión, la falta de mantenimiento y la corrupción como factores estructurales de la crisis del sistema eléctrico nacional.
En paralelo, el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, informó que un equipo técnico del Departamento de Energía estadounidense realizó una evaluación de la principal central hidroeléctrica del país con el objetivo de diseñar un plan integral para su eventual modernización.