El Consejo Federal de Gobierno constató los avances de las obras de ampliación y modernización del Iahula, que contemplan nuevas áreas de emergencia, cuidados intensivos y espacios dignos para pacientes y familiares
La salud del pueblo merideño sigue siendo prioridad. En el Instituto Autónomo Hospital Universitario de los Andes (Iahula) avanzan importantes obras de infraestructura destinadas a fortalecer la capacidad de respuesta y ofrecer una atención cada vez más digna, segura y humana a quienes acuden a este centro referencial de la región andina, como parte de una inversión integral impulsada por la Gobernación de Mérida, liderada por Arnaldo Sánchez.
Durante una jornada de inspección, el director de la Unidad Receptora Estadal del Consejo Federal de Gobierno en Mérida, Vladimir Alarcón, destacó que la institución acompaña y verifica el desarrollo de estos proyectos, cuya primera fase cuenta con financiamiento del Consejo Federal de Gobierno, mientras que una segunda etapa ya fue aprobada. “Es una obra súper importante para el pueblo, no solamente merideño, sino para todo el pueblo de los Andes y el Sur del Lago”, resaltó.
Entre las áreas que están siendo transformadas, se encuentra la emergencia de obstetricia y pediatría, además de la ampliación de la emergencia de adultos, la construcción de una sala de esperanza para familiares, una unidad de cuidados intensivos y una unidad de cuidados intermedios maternos.
Para la autoridad única de salud de Mérida, Moraima Salazar, estas obras permitirán fortalecer la atención integral y consolidar al Iahula como un centro de referencia para el centro-occidente del país y zonas cercanas de Colombia.
La nueva Unidad de Cuidados Intensivos incorporará 16 camas: 5 destinadas al área pediátrica y 11 para adultos, incluyendo espacios de aislamiento para pacientes traumatológicos y personas que requieren diálisis.
El ingeniero responsable de la obra, Carlos Hernández, explicó que la infraestructura incorpora tecnología de vanguardia, sistemas de gases medicinales con alarmas y respaldo, instalaciones eléctricas de alta seguridad, agua potabilizada, climatización especializada, filtración de agua potable, control de presiones y renovación permanente del aire, garantizando condiciones óptimas para pacientes críticos.
Más que una obra de infraestructura, la transformación del Iahula representa esperanza para miles de familias. Cada espacio recuperado, cada cama incorporada y cada sistema instalado significa una oportunidad para salvar vidas y brindar tranquilidad en momentos difíciles. Con estas inversiones, el Gobierno bolivariano, el Consejo Federal de Gobierno y las instituciones regionales avanzan en la construcción de un hospital más moderno, seguro y humano, donde la prioridad siga siendo: proteger la vida y garantizar el derecho del pueblo a una salud digna y de calidad. /Prensa Gobernación de Mérida /Jordin Morales