La mayoría de los integrantes de la delegación de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional electa en 2015, encabezada por su presidenta, Dinorah Figuera, ya se encuentra en territorio venezolano. El retorno se produce con el objetivo de ultimar detalles logísticos y políticos antes del primer encuentro presencial con los voceros del oficialismo, encabezados por el presidente del Parlamento de 2020, Jorge Rodríguez.
Figuera, junto con Marco Aurelio Quiñones, Juan Miguel Matheus, Ramón López y Jorge Millán, arribaron al aeropuerto internacional José Antonio Anzoátegui, en Barcelona, procedentes de España. Se espera que en próximas horas arribe al país el resto de la delegación opositora desde Estados Unidos.
Tras pasar los controles migratorios, Figuera, ofreció declaraciones a la prensa que la esperaba en la terminal aérea. Señaló que el tratamiento de las consecuencias del doble terremoto del 24 de junio será una agenda prioritaria y afirmó el compromiso de acompañar a las víctimas para brindarles el apoyo necesario.
Agradeció el respaldo del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, orientado a “que el país se convierta en una nación democrática y libre, donde sea posible convivir y trabajar a pesar de las diferencias”.
La dirigente subrayó que asume el desafío de reinstitucionalizar Venezuela mediante “la concreción de un Consejo Nacional Electoral creíble y confiable, la reinstitucionalización del Tribunal Supremo de Justicia y la garantía de los derechos políticos y civiles”.
Reconoció que no se trata de una tarea fácil, sino de un proceso “que exige investigación, aportes técnicos y el compromiso de abordar todos los puntos incluidos en la mesa de diálogo”.
Entre la negociación y la fractura interna
La comisión está conformada principalmente por dirigentes de Primero Justicia (PJ) y Voluntad Popular (VP), quienes han liderado las gestiones para sostener un canal de comunicación directo que destrabe la agenda política e institucional.
A pesar de los esfuerzos por mostrar un bloque unificado, partidos clave del ecosistema opositor como Acción Democrática (AD) y La Causa R han tomado distancia del proceso. Portavoces de estas organizaciones expresaron desacuerdos tanto en la metodología como en el alcance de los puntos a discutir, denunciando que las decisiones se han concentrado en un grupo reducido de organizaciones políticas.
Lo que está en juego
La pasada semana, ambas partes confirmaron que la agenda prioritaria del sector enviado busca establecer garantías para los procesos electorales venideros, la liberación de detenidos políticos y la evaluación de acuerdos en materia humanitaria.
Por su parte, el oficialismo insiste en exigir el levantamiento definitivo de medidas coercitivas y la restitución de activos en el extranjero como condición indispensable para avanzar en cualquier acuerdo de fondo.
Se espera que en las próximas horas la delegación ofrezca una agenda oficial sobre su agenda de reuniones en Caracas y los pasos a seguir para la instalación formal de la mesa de trabajo presencial.