Muchos huyen del fuego en botes, otros pasan la noche en sus autos. Así viven los residentes de las zonas afectadas por los incendios forestales más severos en décadas.

Por Freddie Clayton — NBC News Mientras los incendios forestales avanzaban por el suroeste de Francia, Dylan Boudier vio partir a su familia uno por uno. Primero evacuó su hermana, luego sus padres, y ahora este carnicero de 31 años teme que su vivienda, cerca de la costa atlántica, sea la próxima en quedar amenazada.
“Se siente como algo un poco apocalíptico”, dijo Boudier a NBC News. En la pintoresca ciudad costera de Arcachon, donde trabaja, “la gente busca alojamiento por todas partes y algunos pasan la noche al aire libre”, relató.
Con incendios al norte y al sur, “tenemos miedo de que ambos se unan”, agregó. “Solo esperamos que todo salga bien”.

Durante el fin de semana, miles de personas se apiñaron en los refugios de emergencia que se han instalado en toda la región.
En Francia, el fuego ha destruido viviendas y ha desencadenado una de las mayores operaciones de evacuación en tiempos de paz jamás realizadas en el país, con 220,000 personas evacuadas hasta el momento.
Se han quemado más de 162 millas cuadradas —aproximadamente el tamaño de Denver—, lo que lo convierte en uno de los incendios forestales más grandes desde la Segunda Guerra Mundial.

El presidente francés, Emmanuel Macron, convocó una reunión de crisis este lunes, mientras las autoridades ofrecían un rayo de esperanza. El incendio forestal en el suroeste había dejado de extenderse, aseguró el ministro del Interior, Laurent Nuñez, aunque advirtió que aún no ha sido controlado.
Se ordenó a unas 55,000 personas que abandonaran las aldeas cercanas a Burdeos, un centro turístico situado en la popular región vinícola de Gironda, en el suroeste del país.
Otra ola de calor prevista para esta semana hará que las temperaturas vuelvan a dispararse, hasta alcanzar unos 99 grados, lo que aumenta el temor de que incluso sea necesaria una evacuación total de la ciudad.
“Es una carrera contra el tiempo antes de que regrese la ola de calor”, indicó Jérôme Steffe, alcalde de Cestas, un suburbio de Burdeos. “Este es un incendio de una magnitud nunca antes vista”, indicó este lunes.
La novia de Boudier, Vanessa Mihov, contó que habían llegado embarcaciones a Arcachon para evacuar a personas de toda la bahía de la localidad, mientras la gente escapaba de una península cercana donde las carreteras estaban completamente bloqueadas por los incendios
“La gente está huyendo, tratando simplemente de quedarse en casa o encontrar refugio, quedarse con amigos y mantenerse a salvo”, explicó.
“Ahora es un pueblo fantasma, los negocios están despidiendo a los empleados de verano y creo que muchos cerrarán ya que no pueden recibir sus entregas”, agregó.
En España, más de 75,000 personas han sido evacuadas mientras los incendios continúan extendiéndose por los alrededores de Madrid y Ávila, arrasando 174 millas cuadradas y devastando viviendas.
El país ha declarado una emergencia nacional, la primera vez que lo hace debido a incendios forestales.
El primer ministro español, Pedro Sánchez, señaló el domingo que la prioridad era “salvar vidas” y proteger las zonas habitadas, pero advirtió que se avecinaban “tiempos complejos”.
Las autoridades de Valencia confirmaron el sábado la muerte de un hombre en un incendio.