Agustín Volcanes
En una atmósfera de profunda solemnidad y estricta fidelidad a las tradiciones eclesiásticas, la ciudad de Píritu, en el estado Anzoátegui, se convirtió en el epicentro de la fe anglicana en Venezuela.

La sede de la Parroquia Catedral Anglicana Virgen del Valle acogió la celebración de la Santa Eucaristía y el rito de consagración episcopal del presbítero José Ítalo Vielma Puentes, un acontecimiento de alta relevancia litúrgica para el Movimiento Antiguo Anglo-Católico.
La ceremonia fue presidida por el Arzobispo Primado de la Iglesia Anglicana Latinoamericana, Pedro Pablo, quien custodió el cumplimiento de los ritos episcopales establecidos en el Libro de Oración Común.

Durante la liturgia, el Arzobispo Primado estuvo asistido en calidad de co-consagrantes por el obispo Emilio Domingo González, de la Diócesis Anglicana de Brasil y el obispo Anglicano Elio Farías Guerra de la Diócesis Divino Niño Jesús, quienes unieron sus manos en una manifestación de comunión eclesial.
El obispo electo, nativo de la población de La Azulita, estado Mérida, fue presentado con dignidad ante la feligresía anglicana.
El momento cumbre del rito se alcanzó cuando Vielma Puentes recibió la plenitud del orden episcopal a través de la solemne plegaria de consagración y el milenario ritual de la imposición de manos, transmitiendo así la sucesión apostólica.
Posteriormente, al nuevo pastor le fueron entregadas las sagradas insignias episcopales que reflejan la dignidad y la carga de su nuevo ministerio: el anillo, que simboliza la fidelidad a la Iglesia; la mitra, heráldica de la autoridad espiritual; y el báculo pastoral, emblema de su misión como guía del rebaño.
Al concluir la Santa Misa, el Arzobispo Primado Pedro Pablo compartió unas palabras con los presentes sobre el significado de este ordenamiento: «La consagración de un nuevo obispo es un testimonio vivo de la continuidad del mandato de Cristo.
El obispo José Ítalo asume hoy la sagrada responsabilidad de enseñar, gobernar y santificar a este pueblo de Dios, manteniendo la unidad de la fe y el espíritu de servicio que caracteriza a nuestra Iglesia Anglicana en América Latina.
Su labor será fundamental para el crecimiento espiritual de esta comunidad».
Tras las declaraciones, el nuevo obispo impartió su primera bendición apostólica a toda la congregación congregada y procedió a tomar posesión canónica de la sede, marcando el inicio de su gobierno pastoral.
El histórico acto litúrgico se llevó a cabo el sábado 18 de julio, consolidando la presencia y el orden de la Iglesia Anglicana en la geografía venezolana.