Habitantes de la parroquia San Rafael de Mucuchíes, en el municipio Rangel, han alzado su voz ante la situación de vulnerabilidad extrema que atraviesa su comunidad tras la paralización de las obras de mitigación de riesgos en el Río Chama.
A pesar de que el pasado 24 de junio de 2025 la zona sufrió graves emergencias por la crecida y desbordamiento del mencionado río, los trabajos de canalización, protección de taludes y construcción de muros de gaviones, vitales para proteger el puente local y la Carretera Trasandina, se encuentran suspendidos.
Sulay Lisbet Sánchez Álvarez, vocera de la comunidad organizada, ha denunciado formalmente que, aunque se retomaron las labores en otras zonas del eje páramo durante febrero del presente año, San Rafael de Mucuchíes ha sido excluida de esta reactivación, dejando a la población sin protección ante la llegada de la época de lluvias.
Riesgo inminente por trabajos inconclusos
La situación se agrava por la presencia de fragmentos de roca de gran tamaño, producto de explosiones controladas realizadas durante intervenciones iniciales, los cuales quedaron abandonados en medio del cauce.
Según advierten los residentes, estos restos actúan como un dique artificial que, ante una nueva crecida, multiplicaría exponencialmente el poder destructivo del agua, amenazando directamente viviendas, vidas humanas y la infraestructura vial.
Exigen respuesta urgente de las autoridades
Apelando a sus derechos constitucionales de petición y protección por parte del Estado (Artículos 51, 55 y 82 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela), la comunidad ha solicitado formalmente lo siguiente:
Inspección técnica urgente: La designación de ingenieros y especialistas para realizar una evaluación exhaustiva del tramo que abarca desde el antiguo molino de trigo hasta la Capilla de Piedra.
Retiro de material y desazolve: El despliegue inmediato de maquinaria pesada para remover las rocas que obstruyen el cauce del Río Chama.
Reactivación inmediata de obras: La culminación de los trabajos de canalización y protección antes de que el periodo de lluvias alcance su punto máximo.