9 de cada 10 hogares venezolanos presentan interrupciones eléctricas diarias o esporádicas, según la ENCOVI 2025.
La crisis eléctrica en Venezuela continúa impactando severamente el sistema educativo nacional, afectando las condiciones de aprendizaje, el bienestar emocional y el derecho a la educación de niños, niñas y adolescentes, según alertó la organización no gubernamental Cecodap.
La ONG documentó que los constantes cortes eléctricos generan interrupciones de clases, altas temperaturas en los salones, fallas en el suministro de agua y cierre de baños en centros educativos del país, situaciones que dificultan la permanencia y concentración de los estudiantes durante la jornada escolar.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI 2025), nueve de cada diez hogares venezolanos enfrentan interrupciones eléctricas diarias o esporádicas, realidad que afecta directamente las rutinas de estudio, descanso y desarrollo de millones de niños y adolescentes.
Cecodap señaló que muchos estudiantes reducen incluso el consumo de agua para evitar usar baños inoperativos por falta de suministro, lo que representa riesgos para su salud. Además, advirtió que la crisis no impacta de igual manera a todo el país, siendo los estados del interior los más afectados por prolongados apagones y condiciones climáticas extremas.
La organización explicó que esta situación genera una “doble presión” para los estudiantes, quienes deben enfrentar interrupciones tanto en las escuelas como en sus hogares, afectando la realización de tareas, el descanso y la estabilidad emocional.
Entre las principales consecuencias detectadas destacan ansiedad, irritabilidad, agotamiento, dificultades de concentración y alteraciones del sueño, factores que, de prolongarse, pueden comprometer la salud mental de la población infantil y adolescente.
Ante este panorama, Cecodap recomendó a familias y centros educativos mantener rutinas básicas, promover espacios de recreación y diálogo, proteger la hidratación y el descanso, así como prestar atención a señales de malestar emocional persistente en los menores.
La organización reiteró que la responsabilidad de garantizar condiciones adecuadas para el ejercicio de los derechos de la infancia corresponde al Estado venezolano, y advirtió que las familias no deben enfrentar solas las consecuencias de la precariedad de los servicios públicos.
Finalmente, Cecodap hizo un llamado a fortalecer las redes comunitarias y educativas como mecanismos de apoyo para enfrentar el impacto social y emocional de la crisis eléctrica en el país.