Bajo la consigna de un cese inmediato a los racionamientos, habitantes del estado Mérida se manifestaron este jueves para rechazar la grave crisis eléctrica que mantiene a la entidad con cortes prolongados que superan las ocho horas diarias.
Los afectados denunciaron que la falta de inversión estatal ha llevado el servicio al colapso, afectando severamente el desarrollo de las actividades cotidianas y la salud de los merideños.
El dirigente social Pablo Guerrero calificó la situación como crítica, haciendo especial énfasis en la desprotección de los sectores más vulnerables.
Guerrero advirtió sobre el riesgo vital que enfrentan pacientes cuyos tratamientos dependen de equipos electrónicos permanentes, quienes ven amenazada su estabilidad ante la falta de un suministro fluido de energía.
Asimismo, se reportó un colapso en el suministro de agua en zonas como Ejido, donde los residentes de apartamentos quedan sin el servicio básico debido a que los sistemas hidroneumáticos dependen de la electricidad, la cual llega a fallar entre tres y cuatro veces al dia.
A esta problemática se suman los daños al patrimonio familiar, pues la restitución abrupta del flujo eléctrico tras los apagones suele quemar electrodomésticos sin que existan mecanismos de compensación por parte del Estado.
Durante la jornada, se documentaron testimonios sobre racionamientos que se extienden durante la madrugada, mañana y tarde, con bloques que han llegado a alcanzar hasta las cinco horas consecutivas sin energía.
Ante este escenario, los manifestantes hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional para que ejecute un plan de inversión real y mantenimiento preventivo que detenga el deterioro progresivo de la calidad de vida en la región andina. JQ, CNP 23.851