El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsa una suspensión temporal del impuesto federal a la gasolina para aliviar el impacto del aumento de los combustibles en medio de la guerra con Irán.
La propuesta, que también es debatida en el Congreso estadounidense, busca reducir el costo de la gasolina para millones de familias afectadas por el incremento de los precios de la energía. Actualmente, el impuesto federal equivale a 18,4 centavos de dólar por galón.
Sin embargo, especialistas advierten que la medida no garantizaría una rebaja inmediata ni total en las estaciones de servicio, ya que parte del ahorro podría quedarse en la cadena de distribución. Estudios estiman que los consumidores recibirían cerca del 72% del beneficio fiscal.
De aprobarse una suspensión hasta octubre, un conductor promedio podría ahorrar alrededor de 35 dólares en cuatro meses.
Los críticos también alertan que suspender este impuesto reduciría miles de millones de dólares destinados a carreteras, puentes y transporte público, además de aumentar el déficit federal.
Mientras tanto, los precios de la gasolina en Estados Unidos continúan elevados debido al conflicto en Medio Oriente y a la tensión en el estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del mundo.