
El gobierno de Venezuela expresó este sábado su preocupación por el derrame dehidrocarburos que, aseguró, proviene de Trinidad y Tobago y ha generado “una grave afectación ambiental en el Golfo de Paria y zonas costeras de los estados Sucre y Delta Amacuro”.
En el escrito, Venezuela exige al país vecino “el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el derecho internacional ambiental y la adopción urgente de medidas de reparación frente a los daños ocasionados”.
De acuerdo con reportes técnicos citados en el comunicado, se confirmó el impacto sobre áreas marinas, costas, ecosistemas sensibles y comunidades pesqueras venezolanas”.
Las evaluaciones de las autoridades venezolanas dan cuenta de que hay “severos riesgos” para ecosistemas como manglares, humedales, fauna marina y recursos hidrobiológicos “estratégicos para la seguridad alimentaria y el equilibrio ecológico de la región”.
Además, el gobierno reportó daños en especies vulnerables de las zonas afectadas y pide a la nación caribeña “toda la información” sobre el incidente y el plan para la mitigación de los daños generados a partir del derrame.
Petróleos de Venezuela (PDVSA) reportó solo entre 2016 y 2020 más de un millón de barriles de petróleo derramados, mientras que algunas ONG insisten en que ni hay políticas de Estado para el control de estos incidentes que ocurren casi a diarios en costas de Anzoátegui y Falcón.
