En el marco de una asamblea intergremial realizada en la Universidad de Los Andes (ULA), en Mérida, representantes de los sectores docente, administrativo y obrero ratificaron su participación en un paro nacional de 24 horas, en rechazo a la crisis salarial que afecta al sector universitario.
La medida busca visibilizar la grave precariedad de los ingresos y la eliminación de las escalas jerárquicas dentro de las universidades autónomas del país.
José Gregorio Afonso, presidente de APUCV, afirmó que “la política económica del Ejecutivo ha destruido el mérito académico”, al tiempo que advirtió que “la diferencia salarial entre un profesor instructor y un titular es prácticamente inexistente”.
Asimismo, alertó que los sueldos base “no alcanzan el dólar mensual”, lo que convierte la crisis en un problema estructural que “amenaza la existencia misma de la universidad”.
El dirigente también cuestionó el esquema de bonificaciones, señalando que “la ‘bonificación’ del salario es una ayuda humanitaria que no reconoce la experiencia ni la formación”.
Por su parte, Maydole Villegas, secretaria de Organización de AEULA, destacó la unidad de los gremios universitarios y aseguró que “se mantiene firme la exigencia de un salario base que arranque desde el costo de la canasta alimentaria”, estimada en unos 670 dólares.
Villegas agregó que estos ingresos deben ser ajustados constantemente, indicando que “los montos deben ser indexados al valor de la divisa para evitar su devaluación inmediata”.
Durante la asamblea, los trabajadores también exigieron la eliminación del instructivo ONAPRE y la restitución de la autonomía presupuestaria.
Finalmente, los dirigentes advirtieron que las acciones de protesta continuarán más allá del paro convocado, y adelantaron nuevas movilizaciones en los próximos días, en el contexto de las luchas laborales previas al 1 de mayo./