La violencia desatada por un conflicto interpersonal volvió a teñir de luto a la comunidad migrante venezolana en el suroccidente colombiano. Marianys Del Valle Farías Marcano, de 31 años, falleció el pasado jueves 27 de marzo en el barrio Popular de Cali, en medio de una confrontación con otra ciudadana venezolana, presuntamente motivada por una situación sentimental.
El trágico suceso, que ha generado conmoción tanto en Colombia como en Venezuela, quedó registrado en cámaras de seguridad del sector. Las imágenes, difundidas masivamente en redes sociales, muestran a las dos mujeres sosteniendo armas blancas mientras se enfrentan verbalmente en plena vía pública.
Lo que comenzó como una disputa escaló rápidamente; en un momento dado, una de las implicadas habría propinado una herida contundente en el pecho de Farías Marcano, quien cayó sin vida en el sitio debido a la gravedad de la lesión.
Las autoridades identificaron a la presunta agresora como Leidy Salcedo Rojas, también de 31 años. Según el reporte oficial de la Policía Metropolitana de Cali, Salcedo Rojas fue capturada por uniformados que llegaron al lugar poco después del incidente.
Sin embargo, versiones preliminares indican que, tras ser presentada ante las autoridades competentes, habría quedado en libertad. La Policía Metropolitana de Cali informó que se adelantan las investigaciones pertinentes para esclarecer las circunstancias exactas de lo ocurrido.
El proceso judicial busca determinar si la muerte de Farías Marcano se produjo en un contexto de legítima defensa o si se trató de una agresión directa, así como establecer el estatus legal actual de la implicada.
Este lamentable hecho vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad que enfrenta la diáspora venezolana en el exterior. Marianys Del Valle Farías Marcano, oriunda de Venezuela, residía en Colombia como parte de los millones de migrantes que han dejado su país en busca de mejores oportunidades. Su muerte ha causado profundo dolor entre sus familiares en territorio venezolano y ha generado alarma en la comunidad de migrantes asentada en Cali.
El suceso en el barrio Popular subraya cómo la intolerancia y la falta de resolución pacífica de conflictos pueden desencadenar consecuencias irreversibles. Los residentes del sector y la opinión pública en general han expresado su preocupación ante la escalada de violencia en disputas personales que, como esta, terminan en tragedia.
LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo