El suministro de agua potable en Venezuela enfrenta un escenario complicado para el próximo mes de abril. Según advirtió la bióloga Zoila Martínez, líder en biodiversidad de la organización Vitalis Iberoamérica, las condiciones climáticas propias de la temporada de sequía reducirán drásticamente los niveles de reserva en los embalses del país.
Aunque actualmente los niveles se mantienen estables, el pico de calor y la ausencia de precipitaciones entre abril y mayo suelen comprometer la distribución por tuberías, especialmente en la zona norte del país. En esta región se concentra la mayor densidad poblacional, a pesar de que la mayor cantidad de recursos hídricos se localiza en el sur del territorio nacional.
Más allá de la falta de lluvias, Martínez subrayó una falla estructural grave al señalar que en Venezuela solo se trata aproximadamente el 25% de las aguas contaminadas. La experta fue enfática al recordar que el agua no se produce por tubería sino por cuencas, señalando la urgencia de proteger los ecosistemas naturales y modernizar las plantas de tratamiento para garantizar un servicio de calidad.
Alternativas de potabilización en el hogar
Ante la posible turbidez o irregularidad del servicio, la representante de Vitalis recomendó medidas de autogestión para los ciudadanos. Una de las opciones es la cloración segura mediante el uso de gotas de cloro no jabonoso en los contenedores de almacenamiento para eliminar microorganismos.
Así mismo, destacó el uso de semillas de moringa como una alternativa natural que actúa como coagulante y floculante, ideal para reducir la contaminación orgánica, la turbidez y las bacterias de forma efectiva en contextos donde el tratamiento industrial es deficiente./El Impulso