20 de marzo de 2026. El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores reiteraron ante un tribunal federal de Nueva York que no cuentan con los recursos económicos necesarios para financiar su defensa en el proceso por narcotráfico que enfrentan en Estados Unidos.
A través de sus abogados, Barry Pollack y Mark E. Donelly, la pareja manifestó su disposición a presentar pruebas de su situación financiera en caso de que el juez lo requiera, con el objetivo de respaldar su solicitud de desestimación de los cargos.
En un documento enviado al tribunal del Distrito Sur de Nueva York, la defensa incluyó declaraciones juradas de ambos acusados, en las que afirman no poder costear sus honorarios legales. Asimismo, sostienen que la Fiscalía reconoce su derecho a solicitar que el Estado venezolano cubra los gastos de su defensa.
Sin embargo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) no ha autorizado que el Gobierno de Venezuela pague dichos honorarios, lo que —según la defensa— vulnera el derecho constitucional de los acusados a elegir su representación legal.
Los abogados argumentan que esta restricción viola la Sexta Enmienda (derecho a defensa) y la Quinta Enmienda (debido proceso) de la Constitución estadounidense. También señalan inconsistencias, al asegurar que en otros casos se ha permitido a entidades sancionadas cubrir gastos legales de personas igualmente sancionadas.
Además, rechazaron la posibilidad de que Maduro y Flores recurran a un abogado de oficio, al considerar que no es una solución válida, ya que implicaría renunciar a su derecho de escoger defensa.
Por estas razones, la defensa solicitó al juez Alvin Hellerstein desestimar los cargos por considerar el proceso “inconstitucionalmente defectuoso” o, en su defecto, convocar una audiencia para debatir el tema.
Este nuevo pronunciamiento se produce a pocos días de la próxima audiencia judicial, prevista para el 26 de marzo, fecha fijada tras el aplazamiento solicitado por la Fiscalía para preparar el intercambio de pruebas .
Maduro y Flores enfrentan cargos relacionados con narcotráfico y conspiración, de los cuales se han declarado inocentes desde su primera comparecencia en enero de este año .