La Administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, estaría negociando la extradición del empresario colombiano Alex Saab, aliado clave de Nicolás Maduro, quien regresó a Venezuela en 2023 como parte de un intercambio de prisioneros durante el anterior Gobierno norteamericano de Joe Biden.
De acuerdo con la información filtrada este miércoles, 11 de marzo, por el diario The New York Times, las negociaciones entre ambos países —según las fuentes consultadas— se encuentran en una fase avanzada, aunque aún no existe una decisión final sobre la entrega del empresario.
Para Estados Unidos, la extradición de Saab representa un paso clave en la reconstrucción de los casos de corrupción y lavado de dinero que involucran a la antigua cúpula venezolana, especialmente ahora que Maduro enfrenta cargos por narcotráfico en Nueva York tras su captura el pasado 3 de enero.
Saab, de 54 años, ha sido señalado durante años por autoridades estadounidenses como presunto testaferro de Maduro. Es decir, pieza central en la red de negocios internacionales que sostuvo financieramente al chavismo.
Su historial incluye acusaciones de enriquecimiento ilícito mediante contratos gubernamentales y operaciones opacas en países aliados al chavismo.
Aunque siempre negó los señalamientos, su figura se convirtió en un símbolo de la disputa entre Caracas y los Estados Unidos. Especialmente, para la administración Trump.
RETORNO DE SAAB A VENEZUELA
Posteriormente, fue extraditado a Miami y permaneció casi dos años en prisión por cargos de lavado de dinero, hasta que fue indultado en 2023 por el expresidente de EEUU Biden como parte de un acuerdo que permitió la liberación de 10 ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
Su retorno a Venezuela lo celebró Maduro. Incluso lo nombró ministro de Industrias en 2024. Un cargo del que luego fue removido por Delcy Rodríguez.
Vale recodar, que Rodríguez, ordenó la detención de Saab a inicios de febrero a petición de Washington. Se trató de un movimiento que, según fuentes del mismo periódico, refleja la influencia que la Casa Blanca mantiene sobre la nueva dirigencia venezolana. En concreto, tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores.